LA EMOCIÓN
PREFACIO
Este resumen es un extracto
y "YouTube" de la
conferencia “BRAIN AND MIND: FROM MEDICINE TO SOCIETY”, que el Dr.
Antonio Damasio impartió en el “Parc de Recerca Biomèdica” de
Barcelona, el 24 de mayo de 2007 y que se inserta dentro del conjunto de la obra
del autor.
-- Con la autorización de Dr. A. Damasio --
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¿Existe relación entre la emoción y la razón ...? |
DIFERENCIA ENTRE EMOCIÓN Y SENTIMIENTO
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El siglo XX ha sido el siglo del
racionalismo. En este sentido durante este tiempo se ha creído que las
decisiones se tomaban exclusivamente en términos de racionalidad sin que las
emociones intervinieran en
el proceso. Hasta hace poco tiempo, las
emociones han quedado circunscritas dentro del ámbito de la investigación.
Hacia finales del siglo XX el Dr.
Antonio Damasio propuso un cambio esencial en esta concepción: La cognición
y las emociones no solo están estrechamente entrelazadas, sino que además,
la emoción es el primer mecanismo para la
racionalidad.
Si la integración entre la emoción
y la cognición se produce de manera correcta, entonces los sentimientos se
encaminan en la dirección adecuada, y nos llevan al lugar apropiado para la
toma de decisiones
racionales, donde podemos dar un buen uso a los instrumentos
de la lógica (Damasio, 2003).
Para Damasio existen tres grupos de emociones distintas, que
se definirían por sus correspondientes fenotipos:
Primarias
De
fondo
Sociales
(también conocidas como emociones secundarias)
Las emociones primarias son:
miedo, rabia, alegría tristeza, disgusto,...
Las emociones de fondo son
esencialmente dos: entusiasmo y desánimo, son aquellas que
constituyen nuestro estado de ánimo de fondo a lo largo del día y sobre las
que construimos nuestras actuaciones conscientes.
Normalmente creemos que las emociones se presentan de manera súbita y desaparecen aproximadamente con la misma rapidez, de modo que durante la mayor parte del tiempo estamos en un estado neutro en el que no hay emociones. Sin embargo, ello no es así sino que estamos sumergidos siempre en un estado emocional de fondo, que nos ocupa la mayor parte de las horas del día.
Finalmente, las emociones sociales: vergüenza,
desprecio, orgullo, envidia... se
denominan así porque requieren la presencia de
una segunda persona para expresarse.
Todas las emociones tienen una
importante base biológica y forman parte del
arsenal con el que
nacemos, transmitiéndose
genéticamente.
Se tiende a creer, que las emociones
sociales están determinadas por el aporte de formación
cultural a través
de la educación de los padres o escuela, sin embargo ello no es así.
La
cultura solo puede modular la expresión de estas
emociones y orientar su
manifestación
de manera, que un individuo acabe utilizando bien o mal
su capacidad innata para
experimentar y
expresar estados emocionales.
DIFEREN
Una de las aportaciones del A. Damasio al conocimiento de las emociones, es la diferenciación entre emoción y sentimiento. (confundidos en teorías previas como la de William James) - (Imagen_1)
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Emoción y Sentimiento son dos procesos
claramente separables y diferenciables, existiendo una secuencia y un orden,
ya que la emoción antecede al
sentimiento.
Una emoción,
es esencialmente un programa motor no aprendido e innato,
al que se añnaden algunas
estrategias cognitivas, que en conjunto tienen
como finalidad la conducción de la vida.
El sentimiento,
a diferencia de la emoción, es siempre una cognición acerca de lo que sucede
en la emoción, es decir, una cognición
sobre aquello que nos emociona.
Para que un
individuo humano o no
pueda sentir una emoción, hace falta un estímulo que la dispare, lo que
en la terminología anglosajona se conoce como “emotionally competent
stimulus”.
Este estímulo es procesado por
circuitos cerebrales especializados,
que fueron específicamente diseñados
por la evolución.
Estas estructuras cerebrales
son las mismas en muchas espacies de seres vivos, siendo
esencialmente:
La amígdala (A) (Imagen_2)
El cortex prefrontal ventromedial
(CPFVM)
El cortex cingulado anterior (CCA) (Imagen_3)
La ínsula anterior (IA) (Imagen_4)
Estas estructuras han sido muy bien estudiadas en proyectos experimentales realizados con animales. En humanos, el conocimiento de la función de cada una de estas estructuras proviene en gran medida de los estudios realizados en enfermos con lesiones provocadas por causa de un accidente o tumor (Damasio et al., 1994) - (Imagen_5)
En el caso de una lesión en el cortex prefrontal ventromedial, se conocen muy bien las consecuencias que sufren los pacientes y en estos casos las capacidades cognitivas, es decir el razonamiento lógico, el lenguaje y otros, quedan intactas, sin embargo el daño en esta región cerebral provoca profundas consecuencias en la personalidad del individuo - (Imagen_6)
Para el
A. Damasio, el procesamiento de una emoción podría
resumirse de la siguiente manera.
Primero, una serie de operaciones cognitivas que van desde la percepción de un estímulo hasta la percepción del estado emocional que aquel genera, un proceso que se desarrolla en cuatro etapas que incluyen:
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La percepción y evaluación del estímulo;
El disparo de la emoción;
La ejecución de la emoción;
El estado emocional propiamente dicho.
Segundo, las estructuras
neurobiológicas que hacen posible
las cuatro operaciones
cognitivas
mencionadas -
(Imagen_7)
La emoción dispara los recursos
cognitivos de nuestro cerebro, activando determinados
circuitos cerebrales relacionados con aquella emoción. Estos circuitos incluyen
las estructuras neurales, que antes hemos mencionado
(A,
CPFVM, CCA, IA). A su
vez, estas estructuras
ponen en marcha determinados recursos
cognitivos, como la
información almacenada en la
memoria y el conocimiento de determinadas
estrategias de actuación
etc.
El estado emocional
determina un estilo cognitivo, que caracteriza la actuación de una persona
inmersa en aquella emoción. Por ejemplo, cuando una persona experimenta miedo,
su estilo cognitivo cambia de acuerdo con esta emoción y
ello hace que esté
atenta a determinada información mientras ignora otros aspectos que también
están presentes en el ambiente.
Damasio AR.
El Error de
Descartes: La emoción, la razón y el cerebro humano.
Grijalbo Mondadori (Ed.). Critica. Barcelona, 2001.
Damasio AR. En Busca de Spinoza: Neurobiología de la emoción y los sentimientos. Ed. Crítica. Barcelona, 2005.
Damasio H, Grabowski T, Frank R, Galaburda AM, Damasio AR (1994). The return of Phineas Gage: clues about the brain from the skull of a famous patient. Science;264:1102-5.
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UR 26/04/2009 16:31